A 14 años de la conocida Masacre de Allende, las familias de las víctimas aseguran que su búsqueda no es un acto de venganza sino de amor, porque lo único que desean es encontrar a sus seres queridos y saber qué pasó.
En una ceremonia realizada este martes 18 de marzo en el memorial que se construyó a la entrada del municipio, las familias fueron acompañadas por autoridades civiles y religiosas, así como integrantes de colectivos solidarios.
Las integrantes del colectivo Alas de Esperanza, Rosa Zamarripa Castillo y Rosa María Rodríguez Trejo señalaron que las familias anhelan que se esclarezcan los hechos, que se identifique a los responsables y se les sancione.
“Sin justicia la herida permanece abierta y la reconciliación resulta imposible. La verdad es fundamental para sanar y las familias necesitamos saber qué sucedió con nuestros seres queridos, dónde están y por qué desaparecieron; esta búsqueda de la verdad es un paso crucial hacia la reconciliación”, señaló Zamarripa Castillo.
Agregó que las familias se sienten discriminadas y estigmatizadas por la sociedad con quien buscan que reconozcan su dolor y se solidarice con su lucha para que no se repitan hechos como los de Allende y por eso impulsan la memoria, se comprometen a no dejar de buscarlos y recordar “que nos personas con historias, con nombres y con sueños”.
Rodríguez Trejo dijo que a 14 años de distancia no han obtenido justicia, les cierran las puertas como ocurrió cuando desapareció su esposo, un policía municipal y dos de sus compañeros.
“Hemos estado recorriendo el camino solas porque nadie es empático con el dolor que sentimos. No necesitamos estadísticas ni a cuántas personas han sentenciado; necesitamos justicia personal porque no somos víctimas indirectas sino que somos personas que no hemos sentido la colaboración de las autoridades”, señaló.

Agregó que cuando han necesitado el apoyo ni siquiera les responden y debieron adherirse al colectivo porque de forma independiente no son escuchadas.
El acto inició con el mensaje del padre Rafael Castillo Guillén quien dijo que se trata de un “día triste”.
“Hay una herida que sigue todavía palpable en la comunidad de Allende y una realidad que se va extendiendo en el país. Es un momento en el que tenemos que levantar nuestra voz enérgica y con fuerza para decirles a las autoridades ¡basta! Basta de tanta violencia, de tanto miedo y tanta inseguridad!, manifestó.
Los asistentes recordaron los hechos de lo que se considera uno de los ejemplos de graves violaciones a los derechos humanos y delitos de lesa humanidad que dejó a una cantidad indeterminada de personas desaparecidas y asesinadas.
El religioso dijo que son heridas que van a quedar porque se desconoce dónde se encuentran las víctimas de esos hechos que afectó a los municipios del norte del estado.
Ricardo Alfonso Treviño, presidente municipal de Allende, dijo que aún se encuentran de luto por el trágico evento que “marcó un capítulo oscuro en la historia de México”.
Por su parte el Fiscal para Personas Desaparecidas y no Localizadas, José Ángel Herrera Cepeda, señaló que de las investigaciones realizadas está en proceso la identificación de otros responsables de estos hechos.
“Tenemos 18 personas que son procesadas, de las cuales a 11 se les dictó una sentencia condenatoria por el delito de secuestro agravado, cuyas penalidades oscilan entre los 50 y 174 años de prisión: Hoy honramos la memoria de todas las personas que se encuentran desaparecidas”.